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Los cuatro días que duró
la visita de nuestros ídolos estuvieron como siempre plagados de
insólitos hechos y cómicas anécdotas que a una sola persona le
resultaría imposible de narrar, por eso esta vez gracias a la ayuda de
Mario Fernández y Martín Zamorano podremos brindarles una cobertura
total de este maratónico fin de semana. |
Viernes 12
Los acontecimientos
de la visita de Adam y Frank se habían precipitado y de alguna manera u
otra todos los
involucrados en este nuevo encuentro debimos tomar aviones desde lugares
tan disimiles como Hawai, Esquel y Los Ángeles pero el lugar de reunión
era el viernes 12 a las diez de la mañana en el aeropuerto internacional
de Ezeiza, allí estuvimos esperando el vuelo de Varig procedente de Sao
Pablo, como de costumbre el hall era un mar de gente entonces decidimos
que desde la confitería tendríamos una mejor visión.
Mientras Martín, José
Antonio López (Fantabaires) y yo terminábamos nuestros cafés
vimos aparecer la imponente figura de Adam destacándose entre todos los
recién llegados, rápidamente fuimos a su encuentro y tras saludarnos
afectuosamente nos reveló que estuvo a punto de cancelar su visita ya que
una devastadora gripe lo había tenido hospitalizado hasta el día
anterior y que gracias a que convenció a su médico para que le diera una
medicación especial podía estar aquí, ya que el sentía que no nos
podía fallar.
Los minutos pasaban y Fred
y Frank seguían sin aparecer, entonces Adam optó por ir a buscarlos y
rápidamente apareció con ellos, aparentemente Fred había tenido algún
problema con alguien de seguridad y la oportuna presencia de Adam evitó
que las cosa pasaran a mayores, el reencuentro con Fred fue como siempre
muy efusivo y acto seguido nos presento al inefable Frank Gorshin quien
enseguida dio muestras de su comicidad cuando mostrándonos las etiquetas
de su equipaje «confundió» la palabra Varig con Viagra produciendo las
primeras carcajadas de las muchas que cosecharía en su estadía.
Una vez abordo de la van
que nos llevaba hacia el Hotel Sheraton, Adam ubicado en el asiento
delantero (que siempre pide para poder tener una visión mas
considerable del paisaje) le rogó a Frank que tratara de abstenerse
de su inseparable cigarrillo a lo que este respondió «por dios Adam
¡no he encendido uno en horas! en estos malditos aviones no permiten
fumar mas» y luego bromeó con nosotros «En la casa de Adam hay
un cartel que dice «gracias por no fumar» en la mía hay uno que dice
«gracias por no respirar».
Adam por su parte comenzó
a hojear la Batmania Nº5 y al ver la tapa dijo «¡Legends of the
Superheroes ! ¡Como odio ese programa! Nunca se puede lograr un buen
producto cuando tenés tantos personajes, tan poco tiempo y tan malos
guiones, no podés hacer milagros», Frank agregó «yo nunca lo
vi», Martín le ofreció cortésmente regalarle una copia pero Frank
dijo «no gracias tengo una en mi colección». Luego Frank nos
felicito por su nota y nos hizo notar que en la foto de El Acertijo del
aviso de su web se ve claramente un cigarrillo en su mano izquierda,
además se mostró muy interesado en la caricatura de Alan Napier dibujada
por Gonzalo Facio y preguntó si este podría hacer una así de el, por
supuesto Gonzalo ya lo esperaba en Fantabaires con un original (el cual
reproducimos en esta página). Al llegar a la pagina 13 del número 5,
Adam nos pregunto si teníamos idea del precio al cual se había subastado
su capucha, cuando se lo revelamos Frank saltó de su asiento y provocando
la risa de todos dijo «¿Cuanto me darán por esto?» señalando
la campera verde que tenia puesta. Fred mientras tanto se mostraba
intrigado de las fotos que contenía la revista y que el, como super
coleccionista, no tenia. Pero cuando estaba ponderando la idea gráfica
del aviso del Club del Cómic, Frank lo interrumpió preguntando por que
no le había enviado el Nº 3 (donde aparece El Acertijo y Batichica en
la tapa), nosotros se lo obsequiamos y luego de admirar las fotos de
Yvonne Craig en traje de baño se mostró muy entretenido con el cast
imaginario de la película de Batman de 1950 que inventamos para ese
ejemplar, y comenzó a hacer comentarios como: «Rathbone como Alfred
¡buena idea!», «Jane Russel, perfecta», «The Joker, Bob Hope ja, ja,
ja tienen razón, no necesita maquillaje» y así siguió hasta llegar
a The Riddler, fue entonces cuando se quedó en silencio y levanto su
cabeza mirándonos seriamente, tengo que confesar que como el autor de la
nota creí que había cometido un error en poner a Danny Kaye en su lugar,
pero Frank con su típica efusividad de repente sonrió y nos dijo «¿Como
adivinaron? ¡Kaye es mi ídolo!!! siempre traté de imitarlo, los
felicito», respiramos aliviados y continuamos la charla.
Cuando estábamos
transitando por la Avenida 9 de Julio a la altura de Corrientes, Frank
dice «¡Que bonita ciudad, parece New York!» a lo que Adam
vehementemente le contestó «¡De ninguna manera, es mucho mas
europea, se parece mas a París! ¡miren que hermoso lugar!» dijo
luego, señalando la Plaza San Martín, y así llegamos al hotel.
Después de registrarse y
acceder a las habitaciones quedamos en pasar a buscarlos en un par de
horas para la conferencia de prensa que brindarían en Fantabaires y
presurosos partimos hacia allá, porque a las 14,30 nos tocaba presentar
el segmento de material inédito de la serie del 66 en la maratón Batman
que Andrés Accorsi comandaba en la sala 1.
Una vez allí, Andrés nos
presentó destacando nuestra labor de investigación y ponderando el
material de video que íbamos a exhibir con la palabra ¡impresionante!,
además de sorprenderse al verme usar el Baticinturón del Batitraje de
Adam.
Los videos que presentamos
eran básicamente un resumen del test reel de Burt Ward, la presentación
de Adam como Batman en The Hollywood Palace, las promos de la película y
otras rarezas inconsegibles, dejando al publico gozando del espectáculo
nos dirigimos al auditorio de Uniseries donde se iba a llevar a cabo la
conferencia temiendo que la sorpresiva internación del Presidente electo
restara concurrencia de los medios, pero sin embargo el lugar comenzaba a
poblarse lentamente de cámaras de TV y cronistas, sin olvidar a los hiper
Batifanáticos que como siempre se las arreglan para burlar la seguridad y
estar cerca de sus ídolos.
Cuando llegó el momento
fuimos a buscar a los «muchachos» al hotel y volvimos a Fantabaires
donde nuestro amigo y colaborador Mario Fernández nos esperaba en el
salón vip, este es su relato: «Cuando
entré en el vip apenas pude imaginar lo que sobrevendría, ese era el
mismísimo lugar donde entre conferencia
y conferencia descansarían o darían notas a los medios periodísticos
nada menos que los dos hombres que de pronto vi entrar al recinto.
Eran ellos, Adam West y
Frank Gorshin, es muy difícil para mi explicar la sensación de ese
momento porque las palabras que encuentro no llegan ni cercanamente a
describir ese sentimiento, es una mezcla de muchas cosas: cariño,
asombro, admiración, respeto.....
Como suele suceder en estos
casos, uno queda a un costado esperando que se desarrollen los
acontecimientos, esperando el momento propicio para presentarse, sobre
todo para alguien como yo que siento mucha timidez para hablar en inglés.
Además de nosotros estaba Marina, la traductora contratada para las
conferencias y las notas de prensa y el abogado del Club del Cómic. Las
posiciones de los presente rotaban permanentemente y las conversaciones se
dividían en pequeños extractos, en un momento quedé sentado frente a
Martín quien conversaba con Adam sobre su visita anterior a la Argentina
dos años atrás, le pregunté a Martín si le parecía adecuado el
momento para mostrarle las fotos que yo le llevaba, así que me presenté
con Adam diciéndole que tenía una sorpresa para él y allí mismo le
regalé las dos fotos en las que aparecemos mi amigo Sebastián Kachler
(parecidísimo a Adam) como Batman y yo como Robin, además de mi Dodge
Coronado 73 modificado al estilo de la serie, Adam se sonrió al ver las
fotografías y comentó que ya las conocía porque las había visto en la
página Web de Batmania.
Sentí que había pasado
como una especie de prueba y que de ahora en adelante podría comunicarme
mejor. Con Frank no recuerdo si hubo presentación alguna, él es de esa
clase de personas que de pronto te hablan como si fueses su amigo de toda
la vida, así que creo que me pidió algo, o me hizo alguna pregunta y a
partir de allí el trato fue muy natural. Aunque suene extraño esto de
presentarse o no, en circunstancias como estas en las que hay una
conferencia de prensa por delante y los entrevistados son nada menos que
dos estrellas de Hollywood en realidad no hay tiempo para nada, todo es un
constante ir y venir de gente y la atención está puesta obviamente en
otros puntos que en los sociales. Hubo una conversación que se derivó en
el tema de los Batpoles (los Batitubos) Adam preguntó como se les llamaba
en Argentina y al escuchar la palabra Batitubos preguntó: «Battubes?»
porque «tube» en inglés significa válvula, cámara de neumático o
lámpara de luz. Ante el ofrecimiento de café Adam lo rechaza prefiriendo
su infaltable agua mineral, en cambio Frank consumió cantidades
industriales de café con la misma avidez que sus volátiles cigarrillos,
en ese instante Walter apareció por la puerta comunicando que debían
subir para dar comienzo a la conferencia de prensa.»
Conferencia de prensa
Una ovación se produjo
entre todos los cronistas presentes cuando Adam West y Frank Gorshin
ingresaron al auditorio de la conferencia y las primeras carcajadas fueron
cuando Frank presentó a Adam como Luis Miguel y a él mismo como Ricky
Martin.
Luego de un interminable
estallido de flashes fotográficos dio comienzo la conferencia de prensa.
ADAM WEST:
Buenas tardes, soy Adam West aunque algunos me conocen como el filántropo
millonario Bruce Wayne, o mejor dicho, Bruno Díaz. Hoy quisiera
presentarles a mi amigo Frank Gorshin.
FRANK GORSHIN:
O
mejor dicho The Riddler, el Acertijo.
P.: ¿Qué opinión le
merece a Frank la actuación de Jim Carrey en Batman Forever?
F.G.:
No vi la película pero tomando en cuenta el talento de Jim Carrey debe
ser muy buena su personificación del Acertijo y además él ganó 22
millones por hacerlo y yo tuve que pagar 200 dólares por ponerme el
pijama verde (risas).
P.: ¿Nos pueden contar
alguna anécdota que hayan vivido juntos cuando hacían la serie?.
A.W.:
En el primer episodio cuando vi a Frank vestido de verde en el estudio ya
me di cuenta que la serie no solo iba a ser exitosa, sino que se
convertiría en algo completamente distinto, cuando estaba pensando en eso
las llantas de Batimóvil explotaron y toda la gente en el set
enloqueció. Por supuesto tenemos decenas de anécdotas juntos pero no se
me ocurre alguna otra que se pueda contar en público.
F.G.:
El primer día de filmación de la serie me encontraba caminando por los
estudios vestido con la ropa verde con signos de interrogación negros por
todos lados, zapatos, cinturón y máscara púrpura cuando me crucé con
un amigo que me dijo: Hola Frank ¿estás trabajando? (risas).
P.: ¿Podrían repetir una
de sus viejas peleas para nuestras cámaras de TV.?
F.G.:
No, ya no, estamos muy viejos.
P.: ¿No creen que en este
fin de siglo harían falta muchos Batman ya que muchas ciudades de hoy se
parecen a Ciudad Gótica?
A.W.:
Sería algo muy bueno si Batman pudiera resolver todos los problemas del
milenio. Desafortunadamente aunque a veces me acuesto como Batman,
normalmente no me despierto como Batman y me sería muy difícil realizar
toda esa tarea.
P.: Adam ¿Cuál es la
relación de Batman con el rock and roll?
A.W.:
Mi preferencia por la música siempre estuvo más orientado hacia el Jazz,
pero mi gusto es muy ecléctico, me gusta toda la música, ¿sabían que
hay una banda de rock en Estados Unidos que se llama Adam West?
P.: ¿Los conoces? ¿Tienes
contacto con ellos?
A.W.:
Sí, y les voy a hacer juicio (risas), hay otra banda en Escocia
que también se llama Adam West y les va muy bien, incluso estoy pensando
en salir de gira como acto soporte de ellos (risas).
P.: Aquí en Argentina hay
un saludo rockero que dice Aguante Vieja, ¿lo podrían hacer para
nosotros?
A.W. y F.G.:
¡¡¡Aguante vieja!!! (ovación)
P.: Frank, por favor
dedícanos una risa del Acertijo.
F.G.:
Seguro ¡¡Hi, hi, hi, hi!! (ovación) ¡¡y además el traje
todavía me entra!!
P.: Adam ¿Recuerdas a las
trillizas de oro de tu visita en los años 70?
A.W.:
Sí las recuerdo, eran muy hermosas y agradables.
F.G.:
¿Están aquí ahora? (risas)
P.: ¿Porqué creen que la
serie sigue siendo tan popular?
A.W.:
Básicamente porque Batman es una buena persona y a pesar de los años
transcurridos sigue siendo mejor que muchos de los nuevos héroes que hay
ahora.
P.: ¿Qué programas ven y
qué héroes prefieren?
A.W.:
Vivo en el campo y no veo mucha televisión, pero mis preferidos son la
CNN, el Travel Channel y el History Channel. Tal vez sea signo de que me
estoy volviendo viejo. (risas)
F.G.:
Yo nunca veo TV., solo Pokemón (risas)
P.: Adam ¿Qué opinas del
libro que escribió Burt Ward?
A.W.:
Creo que nadie lo escribió (risas), en realidad me hace parecer
una mezcla de Errol Flinn, King Kong y el Pato Lucas.
P.: Adam ¿Recuerdas algo
del piloto que hiciste con William Shatner?
A.W.:
Sí, se llamaba «Alexander The Great», Bill era Alejandro Magno y yo su
lugarteniente y fue el peor show jamás visto en la historia de la TV.
P.: Frank, tú que siempre
hiciste de villano, si tuvieras que personificar un héroe ¿Cuál te
gustaría ser?
F.G.:
Por supuesto, Batman, el hombre más bueno del mundo. (risas)
P.: ¿Cuáles han sido sus
últimos trabajos?
A.W.:
Recientemente nos tocó hacer de villanos en la serie Black Scorpion, yo
personifiqué al malvado Breathtaker, una especie de primo segundo del
Capitán Frío, porque tiene que vivir en un ambiente especial ya que sus
pulmones se estaban destruyendo. Después de ver a Frank y a los otros
fabulosos villanos de Batman estaba ansioso de personificar a uno de
ellos.
F.G.:
Mi personaje se llama Clockwise, es un pillo que juega con el tiempo,
tiene relojes por todo el cuerpo, grandes, chicos, medianos y puede decir
exactamente con minutos y segundos qué hora es sin necesidad de mirar
ningún reloj, ya que lo tiene en la mente, es un villano fascinante.
P.: ¿Han tenido
últimamente contacto con el resto del elenco de Batman?
A.W.:
¡Hoy lo vi a Frank! (risas)
F.G.:
¡Y yo a Adam! (carcajadas)
A.W.:
Hace poco hicimos una reunión en el show de Don y Mary Osmond donde
estuvieron Burt Ward, Yvonne Craig, Lee Meriwether, Frank y George Barris
con el Batimóvil original.
P.: Los trajes que usaban
¿eran apretados?
F.G.:
¿Ahora o en aquella época? (risas)
A.W.:
El problema no era que apretaban, sino que causaban mucha picazón.
P.: ¿Cuáles son sus
trabajos preferidos antes de Batman?
A.W.:
La serie de TV. «The Detectives» con Robert Taylor, «The young
Philadelphians», con Paul Newman y
muchos pilotos.
F.G.:
¡El show de Ed Sullivan!, allí hice muchas personificaciones como James
Cagney: ¡Eres una rata sucia! (N. de R.: empezó a imitar a cada actor
que mencionaba), Kirk Douglas: ¡Tengo que arreglarme los dientes!
o Burt Lancaster: ¡Ha, ha, ha! (ovación por las imitaciones)
P.: ¿Cuáles fueron sus
trabajos antes de ser actores?
F.G.:
Fui obrero en la construcción, hice zanjas y también fuí mozo.
A.W.:
Yo trabajé en el ejército, fui maestro, disc jockey y muchas otras cosas
más.
P.: Adam hizo algunas voces
para los nuevos dibujos de Batman, ¿no los invitaron para Batman Beyond?
A.W.:
Batman Beyond es bastante oscuro, constantemente le están agregando
nuevas cosas a Batman, tal vez pronto aparezca el tío Batman (risas).
Cuando hicieron el cast para las voces buscaron para el papel de Bruce
Wayne alguien que sonara como Adam West pero no me llamaron a mí.
Igualmente estoy participando de uno de los shows de dibujos animados más
importantes del momento llamado Family Guy, también he puesto mi voz para
muchos comerciales, pero en realidad pienso que en algún momento van a
volver a llamarme para los nuevos dibujos de Batman.
P.: ¿Cuál es la verdadera
relación entre Batman y Robin?
A.W.:
Muchos libros se escribieron tratando de poner luz sobre esta relación,
incluso en algunos se insinuó que el dúo dinámico era gay, pero para la
audiencia nunca fue así.
F.G.:
¡Para mí si! (carcajada general).
De vuelta en el salón vip
descubrimos que no habría tiempo de tomarse un descanso ya que todos los
medios querían su «exclusiva», Adam y Frank lo tomaron con paciencia y
buen humor y comenzaron a dar entrevistas por separado permitiendo así
una individual y maratónica sesión de la que nadie salió sin su nota,
muchas fueron las preguntas que se repetían, pero tanto Adam como Frank
le daban constantemente una vuelta de tuerca a sus respuestas para que no
sonaran aburridas, de estas entrevistas se destacaron la de la atractiva
reportera de Crónica TV, que no perdió oportunidad para decirle muy
sugestivamente a Adam lo buen mozo que estaba, a lo que este no cesaba de
repetir «Muchas Gracias, Muchas Gracias» en perfecto español,
claro que mientras esto ocurría, en el otro sector del salón Frank
abrazaba apasionadamente a la encantadora cronista de Rumores durante su
entrevista (Frank ya había dado muestras de esta efusividad cuando una
de las miembros del stand de Viaje a las estrellas quiso fotografiarse con
el ).
La noche ya había caído
sobre Buenos Aires y la necesidad de una buena cena se hacia sentir,
cuando le preguntamos a Fred que deseaban comer nos respondió «Le voy
a preguntar a Adam, pero creo que la respuesta es obvia» y así fue
nomas ya que Adam nos dijo: «Que les parece si llevamos a Frank a
probar la legendaria carne argentina» acto seguido nos dirigimos al
restaurante de la avenida Córdoba al 900 que tanto le había gustado a
Adam en su visita anterior. Mario nos cuenta como vivió esa inolvidable
cena: «Apenas bajamos de los autos todos nos quedamos mirando la
gigantesca parrillada de la vidriera a lo que Martín acotó «ok, ya
comieron, volvamos al hotel», Adam festejo la humorada diciendo que le
recordaba a una vieja película de Chaplin, luego dijo «let´s go!!!!» y
atravesó la puerta del restaurante como lo haría Batman, esta imagen
grabada en mi cerebro se hizo realidad y todos lo seguimos como un grupo
de Robines, mas un Acertijo.
Ni bien entramos al lugar,
Frank se quedó mirando los manjares que había en la parrilla preguntando
acerca de qué era cada cosa. Nos sentamos en una gran mesa Adam, Martín
y yo de un lado y Frank, Walter y Fred del otro, yo no podía creer lo que
estaba viviendo ya que haber estado cerca de ellos en Fantabaires había
sido muy fuerte, pero esto superaba toda expectativa. El clima era de
constantes bromas y anécdotas, además de observaciones circunstanciales
sobre el lugar o la gente, el mozo que nos atendió era un enorme hombre
rubio bastante gordo al que Adam comparó con Oliver Hardy, pero Frank le
encontró un parecido más cercano al actor John Banner que personificaba
al Sargento Schultz en la serie de TV Hogan’s Heroes, cosa que Adam
festejó animosamente felicitando a Frank.
Como yo estaba sentado
frente a Fred tuve la oportunidad de escuchar el interminable elogio que
hacía con sus comentarios respecto de la comida. Si bien la cena en sí
misma fue una parrillada completa para seis personas, primero nos trajeron
a manera de picada unas empanadas de carne que nuestros invitados
disfrutaron primero intrigados y luego gustosos. Luego Adam comió unas
berenjenas a la parrilla que se veían deliciosas, Frank por su parte
atacó los chorizos (a los que sin pregunta mediante les puso mostaza) y
Fred ordenó unas salchichas criollas que gentilmente compartió con
nosotros.
Adam, Frank y yo tomamos un
excelente vino tinto, y en un momento que mi vaso estaba vacío, Adam me
hizo el gesto de ofrecer, y mientras él llenaba mi copa Martín me dijo:
«mirá quien te está sirviendo». Y era cierto, en ese momento volví a
tomar conciencia de que estaba compartiendo la mesa con ELLOS.
Recuerdo haberle preguntado
a Fred como era el título en inglés de la serie conocida en Argentina
como «El Fugitivo», él me dijo que era justamente «Fugitive» y eso me
dio pie para comentarle a Frank que yo lo había visto en un capítulo de
esa serie, él confirmó mi comentario y continuó saboreando su
parrillada.
La conversación giraba en
torno a diversos temas que iban desde el cine a la TV, principalmente esto
último con algunos comentarios sobre Guy Williams sobre todo de que en
Estados Unidos él era más famoso por su trabajo en Lost in Space que por
El Zorro, aunque luego la charla derivó a las curvas de la periodista que
hizo la nota con Frank (Fred manifestaba los más sutiles elogios). De
pronto comenzaron a hablar sobre la revista Batmania y su Web, Fred
preguntó quién se ocupaba de los textos y quién del diseño y las
felicitaciones eran por demás elocuentes. Frank por su parte salía
constantemente a la calle a fumar sus cigarrillos, en una oportunidad Fred
le dijo que tuviera cuidado con tirar la colilla a la calle ya que podían
arrestarlo (experiencia que el mismo Frank ya había vivido antes en Los
Ángeles), pero nosotros lo tranquilizamos diciéndole que en nuestra
ciudad eso sería imposible.
En un momento de la charla,
Walter le comentó a Adam que yo era músico, y dijo un par de cosas
elogiosas hacia mí, a lo que Adam bromeó (todo el tiempo lo está
haciendo) preguntándome si iba a tocar el piano esa noche ahí mismo.
Para los postres Adam,
Martín y Fred pidieron helados, mientras que Frank, Walter y yo solo
tomamos café. Había toda una cuestión conque Frank quería caminar para
regresar al hotel, supuestamente para bajar la comida o algo así. Se
bromeaba con eso, y la palabra que iba y venía era: «walking».
Cuando salimos Frank se
despidió de los mozos, los parrilleros y los demás clientes como si
fuera un habitué del lugar, una vez en la calle se supo los rumbos a
tomar: Adam abordó un taxi junto con Walter, Martín y yo, mientras que
Frank y Fred se fueron caminando. Ni bien subimos al taxi Martín bromeó
respecto de ir también a pie ya que la Avenida Córdoba estaba repleta de
señoritas, Adam respondió con un intento de bajarse del auto diciendo:
«walking».
Luego de dejar a Adam en el
hall del Sheraton regresamos a descansar a nuestros respectivos hogares ya
que era la madrugada del sábado y ese día empezaba el encuentro con el
gran público en Fantabaires».
Sábado 13
En las primeras horas de la
tarde fuimos a buscar a los muchachos al hotel, ya que el primer encuentro
con los fans se llevaría a cabo alrededor de las tres. Primero nos
encontramos con Fred, quien luego de sus infaltables sesiones de sol en la
piscina, nos esperaba en el lobby con la vista puesta en los ascensores
para interceptar a Frank y a Adam, como estos demoraban en dejar sus
habitaciones Fred nos entretuvo imitando la manera en la que tanto Adam
como Frank aparecerían cuando se abrieran las puertas, Adam con su porte
imponente y seductor y Frank con su andar despreocupado y su infaltable
cigarrillo, realmente no pudimos aguantar las risas cuando ellos
aparecieron ya que la caracterización de Fred había sido perfecta. En
dos autos recorrimos la corta distancia que separa al hotel del Centro
Municipal de Exposiciones y llegamos al estacionamiento exclusivo del
predio, cuando descendimos de los vehículos nos topamos con el
customizado Batimóvil de Mario estacionado en el lugar (luego me enteré
que cuando llegó al lugar, el guardia del estacionamiento le dijo: «Con
este auto no te pido la credencial, pasá nomas»), Adam fue el primero en
acercarse a el y le dió una palmada en el capot, como una especie de
Batibautismo, mientras que Mario filmadora en mano inmortalizaba el
momento. El auditorio estaba repleto y la gente ansiosa, fue en ese
momento cuando José Antonio presentó a los invitados y estalló una
ovación. Adam y Frank se adelantaron hasta las primeras filas,
estrecharon las manos de algunos de los asistentes y comenzó la charla
con el público.
Adam West:
Estoy
muy contento de estar nuevamente con ustedes en Fantabaires junto con mi
amigo Frank.
Frank Gorshin:
¿Ustedes
hablan español? (si, respondió la audiencia), que bueno, porque
yo no, (risas). Yo soy Ricky Martin (chiflidos generalizados), ¿qué
tal Luis Miguel? (más chiflidos), ¿y si digo El Acertijo? (ovación).
P.: ¿Porqué vinieron a
Fantabaires?
A.W.:
Por la plata (risas)
F.G.:
Y yo también, (más risas).
A.W.:
Vine hace dos años
y la gente fue tan maravillosa que quise volver.
F.G.:
Adam me contó su experiencia y no me la quise perder.
P.: Adam, ¿Seguís
bailando el Batdance?
A.W.:
Sí, mirá (acto seguido improvisó el batusi y el auditorio estalló
en un aplauso).
P.: Frank, ¿qué opinas de
los nuevos Batman?
F.G.:
(señalando a Adam) No hay nadie como el viejo.
P.: Adam, ¿se tenían que
tomar toda la leche que Alfred les servía?
A.W.:
(sin poder contener la risa), ¡nunca me preguntaron algo así!.
Gracias a Dios la tía Harriet tenía una vaca en los jardines de la
mansión Díaz y por ese motivo la leche nunca faltó en la casa.
P.: Frank, ¿qué fue lo
mejor y lo peor de ser El Acertijo?
F.G.:
Lo mejor fue estar tanto tiempo con Alfred porque nos daba leche
constantemente (risas) y lo peor fue cuando me tocó manejar el
Batimóvil, éste se incendió y yo no podía salir de adentro,
afortunadamente apareció Jesse Jackson y me salvó (risas).
P.: ¿La serie sigue siendo
tan famosa en el resto del mundo como aquí y en Estados Unidos?
A.W.:
Gracias por preguntarme eso, me das la oportunidad de contarte qué
famosos somos (risas). Estuve explicando eso en cien países
alrededor del mundo y en este momento la serie se está dando en algún
canal de televisión de cualquiera de esos países.
P.: Frank, ¿cómo fue
trabajar en la película «12 monkeys»?
F.G.:
Me encantó hacer esa película y me encantó trabajar con el director
Terry Gilliam y además tener la oportunidad de hacerlo con Bruce Willis y
creo que hice un buen trabajo.
P.: ¿Te sentiste cómodo
en el papel del Acertijo?
F.G.:
Me encantó hacer de El Acertijo, a cualquier lado que voy la gente me
señala y dice: ¡miren El Guasón! (risas).
P.: ¿Nos podrías hacer
uno de tus acertijos?.
F.G.:
Hay tres hombres en un barco, tienen cuatro cigarrillos y ningún
fósforo, ¿cómo fuman?.
A.W.:
Yo lo sé, Robin me dió la respuesta: ¡Transformas el barco en un
encendedor!.
Con este broche se cerró
la charla y comenzó la sesión de autógrafos y fotos en donde Gonzalo
Facio aprovechó para darle las caricaturas a Adam y a Frank , Mainer le
obsequió a Adam un increíble cuadro del Batimóvil y Alejandro Amaro les
regaló unos fabulosos retratos de Batman y el Acertijo. Antes de que
la gente comenzara a desfilar, Frank aprovechó para payasear en el
display que Uniseries había montado con fotos de los protagonistas de
diferentes series
clásicas. Una vez concluido el encuentro con el
público, Mario recuerda: «Nuevamente en el salón Vip continuaron las
notas y algunos autógrafos a gente más allegada, es en estos precisos
momentos cuando uno puede apreciar las genialidades de estos tipos,
imitaciones (especialmente de Frank), bromas y algunas salidas increíbles
están a la orden del día. Por ejemplo, en un momento Frank se sirvió
agua y luego de tomar una cantidad considerable habló sin tragarla,
fingiendo una especie de viejo loco babeándose mientras que el agua se le
volcaba por todos lados, él mismo se festejó el chiste con una carcajada
muy parecida a la de El Acertijo, pero no así Fred y Adam que mucho no
aprobaron la broma. Como Frank notó que quedé fascinado con el
personaje, lo repitió un par de veces más, yo no podía creerlo, era una
genialidad, posiblemente parte de una rutina de sus actuaciones o
simplemente lo inventó sobre la marcha. Como la segunda conferencia
sería alrededor de las cinco de la tarde, ellos se retiraron junto con
Walter y Martín hacia el hotel». Cuando llegamos al Sheraton, Frank
se dirigió directo a su habitación y nosotros junto a Fred seguimos a
Adam a la piscina, allí con jugos de naranja mediante, pudimos disfrutar
de un fabuloso sol porteño y por que no de las atractivas señoritas
mientras que los temas de nuestras charlas variaban desde experiencias
personales hasta el décimo pedido de mano de Nina, la hija de Adam, por
parte de Martín. El tiempo se fue volando y tras pasar a buscar a Frank
volvimos rápidamente a Fantabaires.Mientras estábamos en el vip Adam se
puso a mirar como un dibujante estaba haciendo unos trazos interesantes en
una hoja y de repente dijo ¡¡Watchmen!!, el dibujante se dio vuelta y
resultó ser nada menos que el legendario Dave Gibbons quien a su vez se
sorprendió cuando se percató que su ocasional admirador era el
mismísimo Adam West ¿conoces Watchmen? preguntó tímidamente, ¡por
supuesto! dijo Adam ¡es una obra de arte!, ¡adoré el concepto que le
imprimieron ! Gibbons por su parte le dijo ¿sabes algo ? ¡yo amo tu
Batman!. Esta vez me tocó a mi el honor de presentar el segundo show y
fue muy emocionante escuchar la ovación cuando dije: «Con ustedes,
Adam West y Frank Gorshin». Adam pasó directamente a su lugar frente
al micrófono, mientras que Frank saludaba con sus brazos en alto a la
multitud una y otra vez.
Adam West:
Buenas tardes señoras y señores (en español).
Frank Gorshin:
Todo lo que Adam diga yo digo lo mismo (risas).
P.: ¿Qué ha sido lo mejor
que te dejó Batman?.
A.W.:
El haber hecho Batman me dió muchas satisfacciones, como la respuesta del
público y el recibimiento que ustedes nos acaban de dar.
P.: ¿Cómo fue trabajar
con Vincent Price?.
A.W.:
Maravilloso, él era un actor muy talentoso y brillante, creó un
personaje casi tan bueno como el que hizo Frank.
F.G.:
Gracias, muchas gracias (en español).
P.: Solo quería agradecer
esta nueva visita y desear que no sea la última.
A.W.:
Me gusta mucho venir a Buenos Aires, me gustaría comprarme una casa en
Tucumán que es donde la historia Argentina comenzó (ovación),
quiero ser un gaucho y bailar el tango toda la noche, además voy a
contratar a Frank Gorshin como mi casero (risas).
P.: ¿Cómo explicarían la
diferencia entre la serie y las nuevas películas?.
A.W.:
La serie era completamente diferente a las nuevas películas, era algo
más que explosiones y efectos especiales, tenía encanto, inteligencia,
imaginación, talentos extraordinarios, los mejores guionistas, los
mejores actores y a Frank Gorshin (aplausos), y además necesitaron
tres actores diferentes para hacer lo que yo hice solo (ovación).
P.: ¿Alguna vez
estuvieron enamorados de Gatúbela?.
A.W.:
Una de las cosas más maravillosas que me pasó en la vida es el echo de
que Gatúbela prometió salir conmigo cuando salga de la cárcel.
F.G.:
Yo no tuve oportunidad de tener un romance con Gatúbela porque tenía
problemas para sacarme mi propia ropa (risas).
P.: ¿Batman es Adam
West o Adam West es Batman?.
A.W.:
Lo siento, no puedo revelar mi identidad secreta.
Un aplauso gigante puso fin
a las preguntas y dio paso a los autógrafos y fotos solo que esta vez
como el publico se mostraba mas efusivo que el de la función anterior se
nos ocurrió poner una valla de contención cosa que Fred celebró
entusiasmado. Esta sesión fue casi interminable y cuando llegó a su fin
apareció José Antonio y nos invitó a cenar en Puerto Madero, mas
precisamente en el famoso y farandulesco restaurante «Fechoría». Mario
tenia un Show esa misma noche y no pudo ser de la partida, de cualquier
manera los seis nos deleitamos con una cena tan variada como sabrosa,
incluso el dueño del lugar, supuestamente acostumbrado a tener
celebridades en su casa, se acerco hasta nuestra mesa para saludar a Adam
y a Frank (y por supuesto tener sus autógrafos), luego de la cena,
Camilo, el cronista de Rumores consiguió su exclusiva con las estrellas,
incluso la conductora del ciclo, Susana Rocasalvo (mucho mas joven y
bonita de lo que parece por TV) los saludó personalmente.
Esta vez la charla se
centro hacia la carrera de Nina West, la nueva obsesión de Martín quien
amenazó a Adam con cambiar el nombre de nuestra revista por el de «Nina
West Squadron», en medio de las risas y carcajadas. En un momento Frank
mirando a José le preguntó si nunca había intentado ser actor ya que
poseía una cara muy particular, sobre todo para westerns, Adam asintió y
dijo que José podría encarnar fácilmente a un bandido pero de esos de
buen corazón que al final se arrepienten. Por supuesto que José les dijo
que nunca se le había pasado por la cabeza ese asunto, pero si tenían
algún rol en el que paguen bien no dudaran en llamarlo, Fred siempre
atento le dijo ¡ya tienes agente en Hollywood!; ¡¡yo!!...
causando la risa general. Al final de la noche Adam se sorprendió al ver
a un mozo que tenia su chaleco cubierto de distintos pines y al
preguntarle por ellos él respondió que eran souvenirs dejados por los
clientes, Adam prometió enviarle uno debido a lo bien atendido que se
había sentido esa noche. Nos retiramos luego de unos postres tan sabrosos
como la cena misma y nos despedimos en la puerta del hotel fijando el
horario de las ocupaciones del domingo, el último día de Fantabaires.
Domingo 14
Este día la actividad
comenzó temprano, cuando llegué al hotel lo encontré a Adam almorzando
solo, en cuanto me vio me invito a su mesa y aprovechamos el momento de
tranquilidad para conversar sobre mi nuevo lugar de residencia y como este
cambio había repercutido favorablemente en mi familia, a quienes Adam
conocía de su visita anterior, y como a el le había pasado algo parecido
cuando decidió mudarse de Los Ángeles a Idaho. Pasados algunos minutos
aparecieron primero Martín, luego Fred y enseguida Frank, Adam recordó
que tenia que hacer un llamado telefónico antes de salir, así que lo
esperamos en el hall y para entretenernos Frank improviso una serie de
imitaciones de la manera de caminar de diversas estrellas de Hollywood de
las cuales se destaco la de John Wayne que nos provocó sonoras
carcajadas.
En cuanto Adam se nos
unió, partimos raudamente hacia la conferencia y firma de autógrafos de
ese día, debo confesar que estos últimos shows no se diferenciaron de
los anteriores, incluso por los fanas a ultranza que estuvieron en cada
una de las presentaciones, pero la primera del domingo tuvo una nota por
demás emotiva ya que un grupo de chicos «especiales» que desde temprano
estaban ubicados en la primer fila participando entusiastas del show como
todos los demás fans, preguntaron si era posible sacarse una foto junto
con sus héroes, sin dudarlo un instante Adam y Frank saltaron de sus
asientos y abrazaron a los chicos mientras los flashes destellaban, esta
tierna escena sumada a las caritas de felicidad y agradecimiento de estos
pibes hicieron que los ojos de unos cuantos de los presentes se nublaran
de la emoción. De regreso en el vip, Adam le pidió a Martín que le
tradujera las notas que los diversos diarios habían dedicado a las shows
del viernes y el sábado y las bromas sobre lo escrito no tardaron en
aparecer. Por ser el ultimo día Mario trajo con el a su pequeño hijo
Bruno, quien de inmediato se transformo en una especie de mascota del
equipo cuando el mismo se presentó ante Adam con un perfecto «Hello, I
am Bruno» a lo que por supuesto Adam contestó «Como yo, Bruno Díaz» y
acto seguido consiguió sacarse exclusivas fotos con Batman y El Acertijo
en persona. Adam, Frank y Fred volvieron al hotel para descansar un poco
hasta el último show que solo seria de firmas y fotos, pero con Martín
decidimos quedarnos en Fantabaires ya que iba a tener lugar la charla de
Titanes En El Ring y no queríamos perder la oportunidad de encontrarnos
con otros de nuestros héroes preferidos, es mas, tuvimos la suerte de
compartir unas horas de sabrosas anécdotas con Pepino, Gengis Khan,
William Boo y el verdadero Caballero Rojo en el ya legendario vip del
lugar mientras ellos esperaban el turno de su show. La hora del último
show de Adam y Frank había llegado y fuimos en su búsqueda. Cuando
subimos al salón de conferencias, Adam con su peculiar sentido del humor
se presentó y comenzó a hacer bromas con la audiencia para luego darle
paso a Frank quien sin previo aviso se puso a cantar «No Llores Por Mi
Argentina» desatando la ovación de los presentes. Como era el final del
evento la gente pugnaba por llegar a ellos, produciéndose algunos
apretujones y griterío, cosa que puso un poco nerviosa a una mujer de la
producción de Uniseries, pero Fred con astucia y picardía manejó la
situación y con su eterna sonrisa logró calmar los ánimos. La cola era
larguísima y Adam se retiraba a veces detrás del decorado y hacia unos
ejercicios de brazos como para distenderse un poco, Frank por su parte
seguía con su faena de firmar, fotografiarse, hacer muecas, conversar con
mas de una persona a la vez, fumar, tomar café, etc.... en fin una
verdadera batería humana. Todo concluyó cuando la última persona del
público dejó el lugar, igualmente Adam brindó un reportaje exclusivo
para Uniseries y allí si se pudo decir «Misión cumplida», Fantabaires
99 había concluido. Claro que todavía faltaba el ritual de la
parrillada, por lo que esa noche regresamos al restaurante del viernes. En
el viaje ocurrió un suceso divertido cuando el taxista que nos llevaba
(Adam en el asiento delantero y Fred y yo en el de atrás) me pregunta si
su acompañante era un actor americano, ya que le parecía cara conocida,
le respondí que si y que seguro que cuando era chico no se perdió ni un
capitulo de su programa, el tachero lo volvió a mirar y de repente se
puso a gritar y a gesticular ¡Batman, Batman, estoy llevando a Batman!!!
Adam lo calmo diciéndole ¡si, es verdad, pero por favor agarrá el
volante!, por supuesto el taxista no dejó bajar a Adam sin que antes le
diera su autógrafo. Cuando llegamos a la parrilla nos dieron una gran
mesa redonda que rápidamente se prestó para una broma sobre espiritismo,
con los ánimos ya distendidos el humor estaba en su pico mas alto y fue
fascinante ver y escuchar a Frank imitando al Dr. McCoy de Star Trek con
frases tipo «is dead, Jim» o «I´am a doctor» frente a un jugoso bife
de chorizo, Fred por su parte comentaba su deseo de venir a vivir a Buenos
Aires ya que la comida y las mujeres lo habían seducido totalmente y
Adam, bueno el es Adam West, siempre de buen humor, haciendo sentir
fabulosamente bien a sus acompañantes. Cuando la opípara cena terminó
aprovechamos que la noche estaba magnífica y la vuelta al hotel fue a
pie. Tengo que reconocer que hacia años no me divertía tanto en una
simple caminata con amigos, Martín y yo no pudimos sustraernos al
divertido clima y creo que lucíamos como Los Hermanos Marx caminando por
la Avenida Córdoba.
Lunes 15: La despedida
Antes de partir hacia
Ezeiza, Fred nos cito en su habitación y tuvimos una entretenida
reunión, los presentes éramos Fred, Frank, Adam, Martín, José Antonio
y yo. Además de planificar futuros planes conjuntos pudimos tomarnos
fotografías e intercambiar regalos ya que en los días anteriores solo
nos habíamos dedicado al trabajo y por supuesto a las apetitosas cenas.
Pero la hora de irse había llegado y con ella la despedida. Esta segunda
visita a Fantabaires nos dejó la alegría de conocer a Frank, la
posibilidad de reafirmar nuestra amistad con Adam y Fred y la aspiración
de poder concretar todos los proyectos que este evento había generado,
pero por sobre todas las cosas el sueño cumplido de vivir inolvidables
momentos junto a nuestros héroes de ayer, hoy y siempre, ya que al
relacionarnos con Adam y Frank pudimos darnos cuanto de ellos mismos
pusieron a la hora de encarnar sus personajes, por que las maneras
tranquilas, seductoras e inteligentes de Adam contrastan con las
nerviosas, chistosas y excitables de Frank y eso los hace tan queribles
como distintos, casi como los lados opuestos de una misma moneda, casi
como Batman y El Acertijo.
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