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Cuando los capitulos Nº 17 y 18 (True or False-Face / Holy Rat Race)
salieron al aire, todos los televidentes pensaron que False-Face era otro de
los villanos creados especialmente para la serie, pero este inusual bandido
había aparecido por primera vez en la revista Batman Nº 113 de Febrero de
1958. En esta aventura era presentado de esta manera: "Un millonario, un
Príncipe Indio, un cantante popular, estas son algunas de las identidades
que el maestro del disfraz asume para cometer sus increíbles crímenes, y
cuando Batman y Robin siguen su rastro también caen victimas de......La
Amenaza de False-Face". Este singular villano tendría a maltraer al Dúo
Dinámico durante todo el relato hasta que el Encapotado se encarga de
atraparlo, desenmascarándolo recién en la última viñeta del comic.
Siguiendo con el concepto de rescatar villanos olvidados de la paginas de
las historietas el guión de los episodios de la serie de TV fue escrito por
Stephen Kandel tomando como base la historia del comic de 1958, pero el
problema principal radicaba en que el villano nunca mostraba su cara
original y por más que las estrellas de Hollywood estaban desesperadas para
aparecer en la serie, nadie aceptaría hacerlo sin que su rostro apareciera
en pantalla.
La solución llegó de la mano de Malachi Throne, un talentoso actor poco
conocido pero con una voz y dicción admirable que podía darle a False – Face
la personalidad necesaria, aunque originalmente se había pensado que usara
diferentes maquillajes por cuestiones de producción se decidió que lo
personificara con una mascara de plástico.
Esta máscara desagradaba profundamente a Throne y durante una discusión con
los productores insistió para que su nombre fuera borrado de los créditos,
entonces llegaron a un acuerdo de poner un signo de interrogación en lugar
del nombre.
Por esa causa luego de que el primer episodio saliera al aire se provoco un
revuelo tratando de adivinar quien era el actor tras la mascara, se dijo que
podía ser Frank Sinatra, Sammy Davis e incluso Cary Grant, esto resultó muy
divertido y por eso, además de aparecer brevemente unos segundos a cara
descubierta como un guardia de seguridad, Throne les dejó poner su nombre al
final del segundo episodio, considerando que esa era la mejor campaña
publicitaria que podía haber tenido en toda su vida.
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